Con 86 votos a favor y 42 en contra, el Senado de la República aprobó una reforma constitucional que establece nuevos requisitos de nacionalidad para quienes busquen ocupar la Presidencia de México, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.
La propuesta, impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, modifica los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución y plantea que quienes aspiren a estos cargos deberán contar únicamente con la nacionalidad mexicana.
De acuerdo con el dictamen, las personas que tengan otra nacionalidad deberán renunciar a ella antes de registrarse como candidatas o candidatos.
El objetivo señalado en la iniciativa es establecer un vínculo jurídico y político exclusivo con el Estado mexicano para quienes pretendan ejercer los principales cargos de elección popular del país.
La reforma no tendría efectos inmediatos. Deberá ser aprobada por al menos 16 legislaturas estatales para entrar en vigor y está contemplada para aplicarse a partir de los procesos electorales de 2028.
Por esta razón, la modificación no afectaría a quienes actualmente ocupan la Presidencia de la República, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.
Durante el debate, legisladores de oposición manifestaron su preocupación por las posibles implicaciones para mexicanos con doble nacionalidad, mientras que Morena y sus aliados defendieron la propuesta al considerar que busca reforzar la soberanía nacional.






