El brote de ébola que afecta a la República Democrática del Congo continúa agravándose. Las autoridades sanitarias informaron que el número de fallecidos aumentó a mil 657, mientras que los casos confirmados alcanzan los 3 mil 748.
De acuerdo con el Ministerio de Comunicación, actualmente 690 pacientes permanecen en aislamiento o reciben atención médica, mientras que 708 personas han logrado recuperarse desde el inicio de la epidemia. La tasa de letalidad se ubica en el 44.2 %, y el seguimiento de contactos alcanza el 80.1 %.
Las autoridades señalaron que los equipos de vigilancia epidemiológica, investigación y laboratorio permanecen desplegados, con más de mil alertas investigadas y cientos de muestras analizadas durante las últimas 24 horas.
Pese a la fuerte presión sobre los centros de tratamiento en las provincias de Kivu Norte e Ituri, la atención médica continúa. Además, se mantienen las campañas de información, el trabajo con las comunidades, los entierros seguros y el apoyo psicosocial para contener la propagación del virus.
Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que el brote continúa intensificándose, con una transmisión sostenida y un incremento constante tanto en los contagios como en las defunciones.
Este brote corresponde a la cepa Bundibugyo, para la cual aún no existe una vacuna aprobada, y ya supera ampliamente al registrado entre 2018 y 2020 en ese país, considerado hasta ahora el más mortífero en la historia de la República Democrática del Congo, con 3 mil 317 casos confirmados.






