Aretha Franklin, una de las voces más importante de la historia de la música, falleció este jueves a los 76 años. La familia de la cantante, que padecía de cáncer de páncreas, la había reportado «gravemente enferma» a principios de esta semana.
«Ella ha estado enferma por un largo tiempo. No quería que la gente sepa y ella no lo hizo público», contó un amigo de la cantante a la revista estadounidense People.
«Perdimos a la matriarca y a la roca de nuestra familia. El amor que tenía por sus hijos, sus nietos, sus sobrinos y primos era ilimitado», añadieron.






