Al menos 11 personas resultaron heridas luego de que una persona armada realizara varios disparos en las inmediaciones de una escuela secundaria en el distrito de Turgutlu, provincia de Manisa, en el oeste de Turquía.
De acuerdo con las autoridades, el presunto responsable fue detenido poco después de los hechos. El ministro de Justicia, Akin Gürlek, informó que dos de las personas heridas se encuentran en estado grave.
El ataque ocurrió frente a una escuela secundaria y de formación profesional. Tras recibir el reporte, elementos de seguridad y equipos médicos se trasladaron al lugar para atender la emergencia y comenzar las investigaciones.
Medios locales, entre ellos HaberTurk, señalaron que el presunto atacante sería un estudiante de 15 años del mismo plantel. Según estos reportes, habría tomado una escopeta perteneciente a su abuelo y posteriormente habría realizado disparos al azar en las inmediaciones de la escuela antes de intentar escapar a pie.
Las autoridades aún investigan el motivo del ataque. Entre las líneas de investigación se encuentra una posible situación de acoso escolar, aunque hasta el momento no se ha establecido oficialmente una causa.
El ministro de Justicia informó además que los padres del menor y su abuelo, propietario del arma, fueron detenidos como parte de las diligencias.
Imágenes de cámaras de seguridad difundidas por medios locales muestran al presunto agresor caminando y posteriormente corriendo por calles cercanas mientras portaba el arma.
Tras el incidente, familiares de estudiantes acudieron al plantel para conocer la situación de sus hijos. De acuerdo con medios turcos, se registraron momentos de tensión entre algunos padres y los agentes que mantenían acordonada la zona.
El hecho ocurre después de otros tiroteos registrados en escuelas de Turquía durante este año. En abril, 16 personas resultaron heridas, principalmente estudiantes, luego de que un exalumno abriera fuego en una escuela secundaria de la provincia de Sanliurfa.
Un día después, otro estudiante, de 14 años, disparó contra dos aulas de un plantel educativo en Kahramanmaras. El ataque dejó ocho estudiantes y un docente muertos, además de 13 personas heridas. El agresor murió durante la intervención policial.
Tras estos incidentes, las autoridades turcas reforzaron las medidas de seguridad en los centros educativos al comenzar el nuevo ciclo escolar.






