El uso de teléfonos celulares quedará restringido en las escuelas primarias y secundarias de todo el país a partir del próximo 3 de noviembre, tanto durante las clases como en los periodos de recreo, informó la presidenta Claudia Sheinbaum durante la conferencia Mañanera del Pueblo.
La medida fue acordada con autoridades educativas de las 32 entidades federativas y será formalizada mediante su publicación en el Diario Oficial de la Federación (DOF). Previamente, se realizarán asambleas informativas dirigidas a docentes, madres y padres de familia.
De acuerdo con lo anunciado, los estudiantes podrán llevar sus teléfonos celulares a los planteles, pero deberán mantenerlos guardados durante la jornada escolar. Su utilización estará permitida únicamente en casos de emergencia, ante situaciones particulares o cuando formen parte de alguna actividad pedagógica previamente autorizada.
Durante la conferencia, el secretario de Educación Pública, Mario Delgado, explicó que la decisión surgió a partir de foros y consultas en los que participaron especialistas, universidades, autoridades educativas y docentes.
En estos encuentros se analizaron, entre otros temas, el diseño de los algoritmos de las plataformas digitales y los posibles efectos del uso excesivo de pantallas y celulares en el aprendizaje, las emociones y la salud mental de los estudiantes.
Delgado señaló que la presencia constante de dispositivos electrónicos dentro de las aulas ha generado efectos que, de acuerdo con las consultas realizadas, no necesariamente favorecen el proceso educativo.
La disposición será aplicada directamente en los niveles de primaria y secundaria. En el caso de la educación media superior, cada plantel podrá establecer sus propias reglas para regular el uso de teléfonos y permitirlos cuando sean necesarios para actividades académicas específicas.
Respecto a las universidades, cada institución determinará sus propios lineamientos, con el objetivo de promover un uso responsable de la tecnología y una ciudadanía digital adecuada.
Sheinbaum pidió evitar que la medida sea presentada como una prohibición absoluta de los dispositivos, y explicó que se trata de una orientación para limitar su utilización durante las actividades escolares y recuperar prácticas pedagógicas que favorezcan el aprendizaje.
La presidenta también destacó la importancia de fortalecer actividades como la escritura a mano y la lectura de libros, al tiempo que aclaró que la medida no busca rechazar la tecnología, la inteligencia artificial ni las herramientas digitales.
El objetivo, explicó, es establecer límites a su utilización dentro del salón de clases y reducir los posibles efectos negativos derivados del uso indiscriminado de celulares y redes sociales, sin dejar de reconocer su utilidad en determinados contextos educativos.
Mario Delgado añadió que uno de los puntos centrales de la discusión fue diferenciar entre impedir que los estudiantes lleven teléfonos celulares a las escuelas y restringir su uso durante la jornada escolar.
Finalmente, Sheinbaum recordó que 16 estados del país, gobernados por distintas fuerzas políticas, ya cuentan con disposiciones similares para regular el uso de dispositivos móviles en los centros educativos.






