El presidente Donald Trump anunció el viernes 12 de junio del 2026 que un ataque «cinético, rápido y letal» de Estados Unidos provocó la muerte de Héctor Rusthenford Guerrero Flores, a quien calificó como «el tristemente célebre líder» de la pandilla Tren de Aragua.
Washington cataloga al Tren de Aragua como una organización terrorista. Guerrero Flores fue acusado en un tribunal federal de Nueva York de asociación delictuosa para cometer crimen organizado y otros delitos, incluido brindar apoyo a terroristas, en delitos que se extendieron más de una década, anunciaron las autoridades en diciembre.
El fiscal federal Jay Clayton dijo en ese momento que el grupo es responsable de incontables actos de violencia, extorsión y tráfico de drogas en Norteamérica, Sudamérica y Europa. Trump nominó a Clayton el jueves para ser director de inteligencia nacional.
Trump ha tomado una serie de medidas extraordinarias contra el grupo, incluidos varios ataques contra pequeñas embarcaciones que su gobierno ha acusado de traficar drogas hacia Estados Unidos.
El mandatario y funcionarios de su gobierno han culpado de manera constante al Tren de Aragua de estar en la raíz de la violencia y el tráfico ilícito de drogas que azotan a algunas ciudades estadounidenses.
Trump pasó meses repitiendo la afirmación —contradicha por una evaluación de inteligencia estadounidense que dejó de ser secreta— de que el Tren de Aragua había operado bajo el control del presidente venezolano Nicolás Maduro. En enero, fuerzas estadounidenses capturaron a Maduro y lo sacaron de Venezuela para que enfrentara cargos por drogas en Estados Unidos.






