Al menos 82 personas murieron y otras 50 resultaron heridas tras el derrumbe de una mina de oro en la región de Kordofán Occidental, en Sudán. Además, un número aún no determinado de trabajadores permanece atrapado bajo los escombros.
El accidente ocurrió en los pozos de la mina de Al Zaraa, ubicada cerca de la localidad de El Nahud. De acuerdo con información proporcionada a la agencia AFP por una fuente de las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR), los primeros reportes contabilizaban 67 fallecidos, pero la cifra aumentó conforme avanzaron las labores de rescate.
Los trabajos se extendieron durante toda la noche y fueron realizados principalmente por otros mineros, quienes utilizaron herramientas rudimentarias para remover las rocas y la tierra.
Una fuente que pidió permanecer en el anonimato señaló que todavía hay personas atrapadas bajo los escombros y que las labores de rescate enfrentan serias dificultades debido a la falta de maquinaria pesada.
Al Amin Suleiman, un minero que se encontraba trabajando cerca de Al Zaraa cuando ocurrió el accidente, explicó que los pozos de la zona se encuentran muy próximos entre sí, por lo que el derrumbe de uno puede provocar el colapso de otros.
La tragedia ocurre en medio de la guerra que enfrenta al ejército de Sudán contra las Fuerzas de Apoyo Rápido desde abril de 2023. En este contexto, la minería de oro se ha convertido en una importante fuente de ingresos para ambos bandos.
El conflicto ha golpeado severamente la economía del país y dejado a miles de personas sin empleo, situación que ha llevado a numerosos habitantes a recurrir a la minería artesanal y de pequeña escala para obtener ingresos.
Gran parte del oro producido en Sudán proviene precisamente de este tipo de minería, que se realiza en minas abandonadas y zonas no oficiales, como Al Zaraa, donde las condiciones de trabajo representan un riesgo constante para los trabajadores.






