Siete hombres armados, algunos con ropa tipo militar y equipo táctico, fueron detenidos durante un operativo realizado por fuerzas federales y estatales en la comunidad de Santa Bárbara, en la sierra de Chilpancingo, Guerrero, una zona que en los últimos días ha sido escenario de violentos ataques con armas de alto poder y explosivos lanzados desde drones.
El Gabinete de Seguridad del Gobierno de México informó que la detención fue resultado de patrullajes efectuados por elementos del Ejército Mexicano, la Guardia Nacional y la Policía Estatal como parte de las acciones operativas desarrolladas entre el 31 de julio y el 2 de agosto.
Durante el despliegue fueron aseguradas tres armas largas, 13 cargadores, 566 cartuchos útiles y dos motocicletas. Tanto los detenidos como el armamento y el resto del material asegurado quedaron a disposición de las autoridades competentes para las investigaciones correspondientes.

En las imágenes difundidas por las autoridades se observa que dos de los detenidos portaban ropa con apariencia militar, mientras que todos llevaban botas tácticas. Hasta el momento, las autoridades no han revelado sus identidades ni los delitos que se les imputan.
Las detenciones ocurren tras varios días de violencia en comunidades como El Fresno, Jaleaca de Catalán y Santa Bárbara, donde habitantes denunciaron ataques con armas largas y explosivos lanzados mediante drones.
Uno de los hechos más graves ocurrió en la comunidad de El Fresno, donde una mujer y tres menores de edad resultaron heridos por las esquirlas de explosivos arrojados desde el aire.
Además, durante la madrugada del miércoles fueron abandonados cuerpos desmembrados cerca del cuartel de la Coordinación Estatal de la Guardia Nacional, en las inmediaciones de El Ocotito, municipio de Chilpancingo.
Aunque el Gobierno de Guerrero y la Federación no han emitido un posicionamiento oficial sobre la disputa entre grupos delictivos que mantiene en tensión la región, el subsecretario de Desarrollo Político y Social del estado, Francisco Rodríguez Cisneros, confirmó que las agresiones armadas en la sierra de Chilpancingo sí ocurrieron.
La población de estas comunidades continúa atrapada en medio de la disputa entre organizaciones criminales por el control del territorio, las rutas de comunicación y diversas actividades económicas de la región.






