Un bombardeo del Ejército israelí derrumbó una casa de cuatro pisos la madrugada de este viernes y sepultó a decenas de palestinos en el campo de refugiados de Yabalia, en la Franja de Gaza, según informó la Defensa Civil gazatí, que calcula que más de 50 personas siguen “desaparecidas” bajo los escombros.
En un comunicado, el portavoz del organismo, Mahmud Basal, explicó que el ataque dejó a cuatro víctimas mortales, mientras que otras seis personas pudieron ser rescatadas y aseguró que todos son civiles.
“Las operaciones de búsqueda terminaron debido a la falta del equipamiento pesado necesario para alcanzar a los que están atrapados bajo los escombros”, agregó Basal.
Los ataques israelíes sobre el enclave palestino se mantuvieron a lo largo de la noche entre el jueves y el viernes, elevando a 85 la cifra de palestinos muertos desde la madrugada del jueves, según fuentes médicas citadas por la cadena Al Jazeera y otros medios locales.
La Oficina de Prensa del Gobierno gazatí también informó de la muerte de seis integrantes de cuerpos de seguridad que trabajaban en la distribución y protección de ayuda humanitaria en Deir al Balah, en el centro de la Franja, a raíz de “incursiones y ataques directos” del Ejército israelí.
El Gobierno del enclave aseguró que estas personas “llevaban a cabo la tarea de proteger dos camiones de medicamentos y suministros médicos” a los hospitales, y denunció que el ataque responde a la voluntad israelí de “alterar el flujo de ayuda humanitaria y crear un estado de caos”, permitiendo el “saqueo de ayuda humanitaria” y asegurando que “no llegue a sus beneficiarios”.
Desde el inicio de la ofensiva en octubre de 2023, al menos 53 mil 762 palestinos han muerto, incluidos 16 mil 503 menores de edad, entre ellos más de 900 bebés de menos de un año, según el Ministerio de Sanidad del enclave, gobernado por el grupo islamista Hamás. Mientras tanto, las negociaciones indirectas entre Israel y Hamás para un alto el fuego y la liberación de rehenes siguen estancadas.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, dijo este jueves que los disparos perpetrados por soldados contra una delegación de diplomáticos cerca del campamento de Yenín, territorio palestino ocupado ilegalmente por Israel, se debieron a un “accidente”, ya que “no atacan a civiles”.
“Estamos en una intensa guerra de siete frentes lanzada contra nosotros por Irán y sus aliados. A veces, en la guerra ocurren accidentes”, dijo Netanyahu en un videomensaje.
“Uno de estos incidentes ocurrió el otro día en Yenín. Y, afortunadamente, nadie resultó herido. Nuestro ejército ha expresado su pesar por el suceso, ya que no atacamos a civiles ni diplomáticos. Atacamos a terroristas”, añadió.
Sin embargo, en lo que va de año, solo en Cisjordania ocupada han sido asesinados al menos 27 menores de edad por fuego de soldados israelíes, según un recuento de EFE y documentación de la ONG Defensa de Niños Internacional Palestina.
En la visita organizada por el Ministerio de Exteriores palestino a Yenín -donde Israel mantiene una ofensiva terrestre desde el 21 de enero- había representantes de países como España, Irlanda, Reino Unido, China o México, cuando soldados israelíes dispararon varias veces hacia el lugar donde se encontraban, sin causar heridos.
Tras lo ocurrido, el Ejército israelí acusó a la delegación diplomática de “desviarse de la ruta aprobada”, por lo que los disparos fueron de advertencia.






